El arzobispo de Puebla, Víctor Sánchez Espinosa, encabezó la ceremonia de cierre de la Puerta del Perdón en la Catedral de la ciudad, la cual permaneció abierta durante un año como parte de la celebración del Año Jubilar, un periodo especial para la Iglesia católica dedicado a la reflexión, la reconciliación y la indulgencia espiritual.
Durante este tiempo, miles de fieles acudieron al recinto religioso para cruzar la Puerta del Perdón, un acto simbólico que representa la misericordia, el perdón de los pecados y la renovación de la fe. La apertura de esta puerta es una tradición que se realiza únicamente en el marco de los Años Jubilares, los cuales se celebran cada 25 años.
En su mensaje, el arzobispo destacó la importancia espiritual que tuvo este periodo para la comunidad católica poblana, al subrayar que fue un año de encuentro, oración y conversión personal. Asimismo, recordó que la próxima apertura de la Puerta del Perdón se realizará dentro de 25 años, conforme a la tradición de la Iglesia.
El cierre de la Puerta del Perdón marca el fin oficial del Año Jubilar en la Arquidiócesis de Puebla, dejando como legado un llamado permanente a vivir los valores de la fe, la solidaridad y la reconciliación en la vida cotidiana de los creyentes.

















