Carlos Gómez / @gomezcarlos79
Lo que está sucediendo en Puebla es una vergüenza y algo sumamente grave con siete presidentes municipales detenidos por delitos como secuestro, robo, extorsión, posesión de armas, violación y otros tantos delitos.
El “Operativo Enjambre” permitió la detención de Isaac N., alcalde de Esperanza, de su hermano y varios de sus funcionarios en el Ayuntamiento por ser parte de una red de robo a camiones de carga y otros graves delitos.
Ayer también se reveló que Said N., alcalde de Tepeyahualco, fue detenido por los delitos de extorsión, secuestro exprés y robo de vehículo.
Anteriormente ya habían sido detenidos los alcaldes hermanos Uruviel, Giovanny y Ramiro González Vieyra, de Ciudad Serdán, Tlachichuca y San Nicolás Buenos Aires, además de Juan N., de Tianguismanalco, y Gerardo N., de Cuautempan.
Todos flamantes militantes de Movimiento Ciudadano y Morena.
Los alcaldes fueron respaldados por estos dos partidos cuyos dirigentes deben garantizar a los ciudadanos que para la selección de sus candidatos y candidatas para el 2027 no cometerán los mismos errores.
Se debe depurar la política y no se debe permitir que más delincuentes usen a los partidos políticos para llegar al poder.
Esto que está sucediendo es grave y no debe haber más alcaldes delincuentes en Puebla.
















