El tres veces candidato presidencial falleció a los 92 años; su trayectoria estuvo marcada por la lucha democrática, la fundación del PRD y su llegada como primer jefe de Gobierno de la Ciudad de México elegido por voto popular.
Ciudad de México.— Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, una de las figuras más relevantes de la izquierda mexicana y protagonista de la transición democrática del país, murió la noche del miércoles 28 de octubre a los 92 años.
La noticia fue confirmada por autoridades y figuras políticas, entre ellas la presidenta Claudia Sheinbaum, quien lamentó el fallecimiento del ingeniero y destacó su papel en la vida política nacional.
Hijo del expresidente Lázaro Cárdenas del Río, Cuauhtémoc Cárdenas construyó durante décadas una trayectoria propia en la política mexicana. Fue gobernador de Michoacán, tres veces candidato a la Presidencia de la República y, en 1997, se convirtió en el primer jefe de Gobierno del entonces Distrito Federal elegido mediante voto popular.
El movimiento que cambió a la izquierda mexicana
Uno de los episodios centrales de su trayectoria ocurrió en la década de 1980, cuando encabezó, junto con Porfirio Muñoz Ledo e Ifigenia Martínez, la Corriente Democrática dentro del PRI.
La ruptura con el partido oficial desembocó en su candidatura presidencial de 1988, al frente del Frente Democrático Nacional. Aquella elección estuvo marcada por la caída del sistema de cómputo y por denuncias de fraude, en un episodio que se convirtió en uno de los momentos más controvertidos de la historia electoral contemporánea de México.
Un año después, en 1989, Cárdenas participó en la fundación del Partido de la Revolución Democrática (PRD), organización que durante años se convirtió en una de las principales fuerzas de izquierda del país.
Cárdenas volvió a contender por la Presidencia en 1994 y 2000. Sin embargo, uno de sus mayores triunfos electorales llegó en 1997, cuando ganó la primera elección directa para jefe de Gobierno del Distrito Federal.
Una figura que trascendió partidos
Aunque posteriormente se separó del PRD, su influencia política permaneció vinculada a la construcción de la izquierda electoral y a las luchas por la democratización del país.
En noviembre de 2014 renunció al PRD, después de diferencias con la dirigencia nacional del partido. En los años posteriores mantuvo una participación pública más enfocada en temas nacionales, particularmente democracia, energía y soberanía.
En 2026, Cárdenas asumió la presidencia de la Comisión Consultiva del Petróleo de Pemex, desde donde participó en asuntos relacionados con la política energética del país.
Su última etapa pública estuvo marcada también por la publicación de su libro Por una democracia progresista y por intervenciones en las que continuó analizando la vida política mexicana y el rumbo del país.
Reacciones ante su muerte
Tras conocerse su fallecimiento, integrantes de distintas fuerzas políticas reconocieron su trayectoria.
Claudia Sheinbaum afirmó que Cárdenas fue un hombre de principios firmes que transformó la vida política de México y recordó el movimiento democrático que encabezó en 1988.
El expresidente Andrés Manuel López Obrador lo calificó como precursor del movimiento democrático de la historia reciente de México, mientras que dirigentes de Morena, PAN, PRI y Movimiento Ciudadano también expresaron sus condolencias y reconocieron su participación en la transformación política del país.
Los restos de Cárdenas fueron trasladados al Panteón Francés de Legaria, en la Ciudad de México, donde se realizarán sus servicios funerarios este jueves 29 de octubre.
Con su muerte, a los 92 años, desaparece una de las figuras que marcaron la historia política mexicana de las últimas décadas: el hombre que encabezó la oposición al régimen priista en 1988, ayudó a fundar el PRD y abrió para la izquierda el camino hacia el gobierno de la capital del país.

















