Guadalupe Crisanto
El gobernador de Puebla, Luis Miguel Barbosa Huerta advirtió que en su mandato se harán grandes transformaciones al régimen político poblano, por lo que los tres poderes del Estado unirán esfuerzos y encontrarán la ruta de lo que tiene que ser la cuarta transformación en el estado.
«Haremos grandes transformaciones al régimen político poblano, ese que se construyó para que no hubiera contrapesos al poder ejecutivo; propondremos iniciativas para que haya una convivencia equilibrada entre los poderes públicos».
El titular del ejecutivo, dijo que en su gobierno no tendrá injerencia en la vida interna de los partidos políticos, en las organizaciones sociales, respetará la crítica, hará auto crítica y respetará a los opositores políticos.
En el caso del Poder Judicial, sostuvo que se dejarán a un lado las recomendaciones y tampoco se permitirá que le gobierno sugiera la manera de resolver los problemas que le competen a este poder en el estado.
«Quiero tener una extraordinaria relación con el poder judicial. No más influencias, no más recomendaciones, no más halcones o palomas mensajeras en nombre del gobernador haciendo sugerencias sobre el sentido de cómo se deben resolver asuntos».
Adelantó, que de manera coordinada con el poder judicial, se trabajará la reforma al sistema de justicia «para que sea más cercana, que esté más al alcance y que sea Puebla nuevamente un estado de enorme prestigio en cuanto al ejercicio del derecho.
Respecto al Congreso del Estado y a los diputados locales, el mandatario estatal aseguró que no se buscará controlar la vida y el trabajo que este realice.
«Nunca más la aspiración de controlar la vida del congreso desde el poder ejecutivo estatal. Con el congreso tendré una relación institucional, y que los tres poderes desempeñen las funciones que la constitución local y las leyes les atribuyen».














