La curva epidemiológica con motivo de la tercera ola del COVID en Puebla atraviesa por una «meseta alta», es decir, que el incremento de los contagios ha sufrido una desaceleración para ubicarse en un ligero estancamiento, informó el secretario estatal de Salud, José Antonio Martínez García.
Aunque esta tendencia apunta a que en los siguientes días, esta curva sufrirá un descenso, los epidemiólogos temen que los festejos con motivo de la Independencia de México pudieran provocar un nuevo repunte, por lo que el llamado de las autoridades es a no bajar la guardia y celebrar, en la medida de lo posible, desde casa.
En videoconferencia de prensa, Martínez García describió al estado de la pandemia en Puebla como en una «meseta alta pero estable«, es decir, que aunque el semáforo epidemiológico de la entidad continúa en naranja (riesgo de contagio alto), la buena noticia es que la incidencia parece no incrementarse.
«La exponencialidad con la que veníamos teniendo casos nuevos, el índice de positividad se ha mantenido alrededor del 51 % y los hospitalizados se han mantenido por debajo de mil: estamos en una meseta alta-estable», señaló el funcionario.
Los epidemiólogos de la Secretaría de Salud proyectan que el estado permanecerá en meseta alta durante aproximadamente 10 ó 12 días, pasados los cuales podría haber el descenso que tanto se ha esperado. Sin embargo, Martínez García advirtió que aún nada está escrito, pues el reto que se avecina son los festejos por el 15 de septiembre.
«Vamos a permanecer en esta meseta alta alrededor de 10 a 12 días y posteriormente va a iniciar ya el descenso de la curva epidemiológica, pero hay que estar pendientes por el tema de las fiestas cívicas».
Tonatiuh Muñoz Aguilar.

















