El Gobierno de Puebla mantiene firme el propoósito de instalar alertas sísmicas en una línea divisoria que abarca desde el Pico de Orizaba hasta el municipio de Santa Rita Tlahuapan, es decir, la zona con mayor propensión a sufrir los estragos de un movimiento telúrico.
Así lo aseveró el gobernador Miguel Barbosa, quien reveló que dicho sistema de alertamiento tiene un costo de 700 millones de pesos, los cuales no han podido erogar debido a las «diferentes presiones» que ha enfrentado su gobierno, principalmente la pandemia de COVID.
«Yo no me aparto de la necesidad de que se tengan alertas sísmicas porque estamos en una zona de alta sismicidad. Vamos a continuar en este propósito pero el costo es muy alto y no lo hemos hecho por falta de recursos, pero no vamos a apartarnos de poder conseguirlo».
Gobernador Miguel Barbosa
Tonatiuh Muñoz Aguilar.














