La Universidad De las Américas Puebla (UDLAP) reabrirá sus puertas este viernes 10 de diciembre y permitirá que los estudiantes regresen a sus actividades escolares, tras cinco meses de permanecer cerrada y custodiada por policías estatales.
Este fue el acuerdo al que llegaron los estudiantes y representantes del gobierno poblano, durante el encuentro que tuvieron en la sede del Poder Ejecutivo «Casa Aguayo», luego de una manifestación multitudinaria de miembros de la comunidad académica y alumnos, quienes exigieron «la devolución» del campus.
El acuerdo tomado entre los inconformes y funcionariois del gobierno de Miguel Barbosa (la secretaria de Gobernación y el titular de la SEP), implica la reapertura de la UDLAP y el reconocimiento de la rectora Cecilia Anaya errios, quien asumió el cargo tras la salida de Luis Ernesto Derbez Bautista, quien actualmente se defiente ante tribunales por una demanda millonaria tras ser acusado de malversar recursos de la institución.
Cecilia Anaya no es reconocida por el nuevo patronato de la Fundación UDLAP, que en su momento nombró al experredista Armando Ríos Píter como rector sustituto de Derbez, lo cual fue rechazado por los alumnos y la mayor parte del cuerpo académico.
Por su parte, el patronato que nombró a Ríos Píter no cuenta con libertad para la toma de decisiones al interior de la UDLAP, debido a que los dueños de la universidad, la familia Jenkins, han insistido en mantener a la anterior directiva, que fue la que nombró a Cecilia Anaya como provisional rectora.
Ese es el litigio que actualmente se mantiene ante el Poder Judicial por integrantes de la familia Jenkins, quienes reclaman para sí la legitimidad de la posesión universitaria, lo que ha desencadenado en una serie de amparos y resoluciones de carácter legal que han impedido que los alumnos vuelvan a clases presenciales, ya que en junio un juez de distrito ordenó el embargo del campus como medida de resguardo ante la disputa que prevalece.
Aunque la universidad abrirá sus puertas para que los jóvenes puedan regresar a clases de forma «normal», la situación legal de la UDLAP se mantiene en vilo, en tanto que una autoridad judicial llegue a una definición en firme que pueda permitir la instalación de uno u otro patronato.














