Rueda esos platos porque los millennials tenemos un mensaje para todos los que se atreven a criticarnos: ¡jódanse, nos vale! Limp Bizkit disparando My Generation a 80 mil personas desde el escenario Indio del Vive Latino.
¿Pero qué le pasó al viejo Fred Durst? Peluca, bigote y barba de candado, lentes y mameluco de trailero, bailando El Chuntaro Style y La chona, y al mismo tiempo berreando Break Stuff. Fue el set más irreverente en la historia entre el emblema del nu metal y lo mexicano, fusionando Nookie con El mariachi loco.
Una bengala roja se encendió en medio del moshpit de Hot Dog, Fred usó el micrófono para representar su excitación. My Way, afortunadamente, la tocó sin ninguna payasada.
¿Alguien quiere subir a cantar conmigo?”, gritó Fred. Miguel subió eufórico y el vocalista le dio un traguito de agua antes de dejarlo balbucear la letra de Rollin’. Y así terminó el set más raro de Limp Bizkit, con esta colaboración y Take a Look Around, de Misión Imposible.
Mientras Fangoria ofrecía un poco de acid house en la Escena Indio, Moenia aparecía en el Escenario Vive Latino.
Moenia estrenó Maldito duende, cover de Héroes del Silencio. Les quedó muy chico el espacio. Se debería erradicar la carpa para darle un espacio abierto a esta tarima. Quizá pensaron que el fan del festival no asistiría en masa a ver a Jorge, Midi y Poncho, y sucedió lo contrario, estaba imposible pasar.
Más información en: Excélsior (https://www.excelsior.com.mx/funcion/fiesta-para-celebrar-la-vida/1504998)














