El juez de lo civil con sede en la ciudad de San Cristóbal de las Casas, Guillermo Ramos Pérez, entregó a un niña de 4 años a Carlos Galli –un residente de origen italiano, propietario de un conocido restaurante en San Cristóbal de las Casas-, pese a que esta persona, padre de la menor, la sustrajo de la ciudad de Puebla sin la autorización de la madre, sin notificarla y sin autorización judicial.
De acuerdo a la queja que Rebeca Díaz Páez –madre de la niña– interpuso en la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH), asentada con el número CEDH-961/2018, luego de la sustracción de la niña ocurrida el 25 de agosto, Carlos Galli la trasladó a la ciudad de San Cristóbal de las Casas.
Hasta ese lugar llegó la mamá de la menor, para solicitar de manera formal al juez Guillermo Ramos, ordenara a Carlos Galli respetar los acuerdos judiciales de guardia y custodia, y le entregara la niña.
Contrario a ello, violando diversos preceptos jurídicos, el juez extendió un “permiso de convivencia extendida” a Carlos Galli, en la audiencia que solicitó el padre para argumentar que “necesitaba unas vacaciones” con su hija. Posterior a ello, Galli se llevó a la menor a un lugar que la madre desconoce.
La queja en la CEDH contra el juez Guillermo Ramos, se extendió a la Ministerio Público Yoani Yazmín Blanco LaTourniere; y contra Claudia Cruz Díaz, quien tiene el cargo de Procuradora de Protección del Niño, Niñas, Adolescentes y la Familia, porque estas servidoras públicas avalaron la decisión del juez.
También se denunció ante la CEDH a Sandra Elena Espinosa Chanona, Agente del Ministerio Público de la Fiscalía General de Justicia de Chiapas, quien negó a la madre de la niña la petición para iniciar una carpeta de investigación contra Carlos Galli, por el delito de sustracción de la menor.
Información Lado B
















