La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) expresó su preocupación por el aumento radical de los linchamientos en diferentes estados de la República, una muestra del gran hartazgo social que existe en la sociedad por la delincuencia y la impunidad.
El organismo reveló un informe donde se exhibe un incremento de hasta 190 por ciento en el número de linchamientos en el país, una tendencia que va al alza en comparación 2018. De acuerdo con las cifras, suman hasta 174 casos y 271 víctimas.
En su reporte, la CNDH advierte que este tipo de actos violentos de la población responde a la desesperación de los habitantes por la incapacidad de las fuerzas de seguridad para contener los delitos como los asaltos, secuestros y homicidios.
El titular de la CNDH, Luis Raúl González, dijo que las autoridades federales y estatales no pueden ignorar este fenómeno que refleja una notable ruptura del tejido social; señaló que se trata de una situación incontrolable que requiere ser abordada con la debida seriedad.
“[Los linchamientos] constituyen una de las expresiones más graves de la crisis que en materia de inseguridad, violencia e impunidad enfrenta nuestro país”, afirmó, a la hora de hablar de los datos recabados en el Informe Especial sobre los Linchamientos en el Territorio Nacional.
A pesar de recalcar que esta situación deriva del hartazgo social, el titular de la CNDH dijo que no existe ninguna forma de justificar, ni mucho menos de legitimar la violencia ejercida de esta forma contra otro ser humano.
“En conjunto, las expresiones de violencia colectiva o linchamientos ilustran la falta de capacidades del Estado para mantener el monopolio legítimo del uso de la fuerza (…) [Este fenómeno] se multiplica y sigue vigente, siendo un problema que las autoridades no han visibilizado ni atendido de forma debida”, añadió.
En los últimos cinco meses, se han registrado alrededor de 67 casos de linchamientos con un total de 107 personas involucradas.













