Puebla, Pue.- El gobernador del estado, Alejandro Armenta Mier, admitió que los indicadores en materia de seguridad no pueden minimizar el sufrimiento de las familias afectadas por la violencia.
“Sabemos que la estadística no sustituye el dolor de los hijos que pierden a sus padres”, expresó al referirse al asesinato del matrimonio conformado por Karina Ruiz y Alexandro Tello.
El mandatario envió un mensaje de solidaridad a las víctimas de la violencia en la entidad y aseguró que su administración mantiene el compromiso de combatir la impunidad.
Aunque destacó que las cifras oficiales reflejan una disminución general en la incidencia delictiva, Armenta reconoció que los avances estadísticos no son suficientes frente al impacto social de los crímenes recientes.
Señaló que los datos permiten identificar áreas de mejora y ajustar estrategias, pero subrayó que el enfoque debe ser también humano y sensible ante la tragedia.
El gobernador afirmó que la coordinación entre el Ejército, la Guardia Nacional, la Marina y corporaciones estatales y municipales ha permitido reducir en 40 por ciento los feminicidios durante el último año.
No obstante, aceptó que hechos de alto impacto empañan estos resultados, como el asesinato de Juana Francisca, de 58 años, y su nieta Evelyn, de 13, en el municipio de Pantepec.
Las declaraciones se dan en un contexto de creciente preocupación ciudadana ante homicidios recientes, ataques en espacios públicos y casos de violencia extrema que han elevado la percepción de inseguridad tanto en la zona metropolitana como en el interior del estado.
Respaldo federal y coordinación institucional
El gobernador de Puebla también transmitió el reconocimiento de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo hacia las Fuerzas Armadas, reiterando que Puebla mantendrá una estrategia de colaboración permanente con instancias federales para reforzar la seguridad en las regiones con mayores índices delictivos.
El mandatario insistió en que su gobierno sostiene la premisa de “cero impunidad”, asegurando que la medición constante de los indicadores permite corregir fallas, fortalecer operativos y avanzar en la pacificación del estado.

















