Carlos Gómez / @gomezcarlos79
La ex presidenta del IEE de Puebla, Blanca Cruz García, jamás pensó que en seis meses llegaría a la Presidencia del INE en la peor crisis de la historia de esa institución.
Aquel 21 de abril del 2026 su nombramiento como integrante del Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE) se pensó que su carrera había llegado al techo, pero todos nos equivocamos.
Blanca Cruz García se ganó en pocos meses la confianza de todos sus compañeros y de los diputados federales, por lo que ante la estrepitosa caída de Guadalupe Taddei, fue designada como titular provisional de la Presidencia del INE.
Y es que la trayectoria y la preparación de Blanca Cruz dan un verdadero respiro de credibilidad al INE en medio de la tormenta de corrupción y abusos que dejó Guadalupe Taidde.
La tarea de Blanca Cruz será conducir los trabajos del INE rumbo a las trascendentales elecciones del 2027, dar cauce a las investigaciones contra Guadalupe Taidde y evitar el colapso del Instituto con un trabajo apegado a derecho y a la transparencia.
Desde luego que Blanca Cruz tiene la capacidad de sacar adelante la enorme tarea y responsabilidad de sacar al INE de su peor crisis de credibilidad.
La mujer nacida en Oaxaca y formada académicamente y profesionalmente en materia electoral en Puebla tiene la capacidad de eso y más y en una de esas ser ratificada en el cargo de presidenta del INE.
Ya salió el peine de lo ocurrido en el rechazo de 20 personas para la construcción de la Universidad de la Salud en Cuautlancingo.
Uno de los opositores renta parte de la reserva para actividades deportivas y con la Universidad se le terminaría el “negocio” y hasta forma parte de las protestas contra el Cablebús.
Esa es la verdadera razón.
Pero la Universidad de la Salud sí se hará en Cuautlancingo, porque así lo piden los vecinos, y se le terminará el “negocio”.

















