Puebla, Pue.- El gobernador Alejandro Armenta Mier se desmarcó de las disputas internas de Morena y de las negociaciones con sus aliados rumbo a las elecciones de 2027, al sostener que su responsabilidad es gobernar Puebla y no resolver los conflictos partidistas.
“Eso le corresponde al partido, nosotros lo que tenemos que hacer es un buen gobierno”, respondió al ser cuestionado sobre los desacuerdos entre militantes que no obtuvieron una candidatura.
El pronunciamiento ocurrió después de la VIII Sesión Ordinaria del Consejo Nacional de Morena, en la que rindieron protesta los 17 coordinadores estatales.
Durante el encuentro, el presidente del Consejo Nacional, Alfonso Durazo, advirtió que las diferencias con el PT y el PVEM podrían afectar los resultados electorales en algunas entidades, por lo que llamó a preservar las alianzas.
Armenta, por su parte, llamó a mantener la unidad en torno a la transformación y respaldó a la dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel, así como a sus homólogos estatales.
También reiteró que su administración se conducirá bajo los principios de la Cuarta Transformación: “no mentir, no robar y no traicionar al pueblo”.
El mandatario cerró con un respaldo a la presidenta Claudia Sheinbaum, en medio del debate sobre una posible injerencia de Estados Unidos en las elecciones mexicanas.
















