Más de trece años después, el gobierno mexicano decidió reabrir el caso de Ernestina Ascencio Rosario, la indígena de 73 años, originaria de la Sierra de Zongolica (Veracruz), presuntamente violada y asesinada por militares en el año 2007 y quien de acuerdo con la administración de Felipe Calderón, murió a consecuencia de una gastritis aguda.
En la conferencia matutina de este jueves 10 de diciembre, el subsecretario de Gobernación y Derechos Humanos del gobierno federal, Alejandro Encinas, calificó como «inaceptable» el fallo que en su momento pronunció la administración calderonista, que minimizó las declaraciones de Ernestina Ascencio y las pruebas de un perito médico, quien determinó que la indígena fue violada.
«Está versión fue confirmada por la Procuraduría General de Justicia del Estado de Veracruz de entonces. Sin embargo, de manera posterior, la Comisión Nacional de Derechos Humanos realizó una investigación, exhumó el cuerpo, llegando a la conclusión de que por las evidencias que encontró, la señora Ernestina falleció, y lo voy a citar textualmente, por las alteraciones viscerales consecutivas, anemia aguda por sangrado del tubo digestivo secundario, úlceras gástricas».
Está versión, aseveró Alejandro Encinas, es «desde luego inaceptable», por lo que señaló que luego de comunicarse con la Fiscalía del Estado de Veracruz, con la Secretaría de Relaciones Exteriores y la Secretaría General de Gobierno de dicho estado, decidieron iniciar de nuevo con las investigaciones y presentar la decisión en el informe que harán el próximo 3 de enero de 2021 ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
El 24 de febrero de 2007, elementos del 63 Batallón de Infantería se instalaron en el municipio de Soledad Atzompa, en plena Sierra de Zongolica, Veracruz, para iniciar con las tareas de resguardo y patrullaje de varias zonas conflictivas, en el marco del inicio de una serie de maniobras militarizadas por parte del gobierno de Felipe Calderón para combatir al crimen organizado.
Al día siguiente, 25 de febrero, familiares de Ernestina Ascencio la encontraron gravemente herida cerca de su vivienda y al preguntarle qué le había sucedido, ella respondió en su lengua indígena nahua «pinome xoxome» (los hombres de verde) me violaron.
Debido a la distancia, Ernestina fue trasladada al Hospital Regional de Río Blanco, el municipio suburbano más cercano a la Sierra de Zongolica, donde los médicos determinaron que la mujer presentaba daño interno en riñones y otros órganos vitales, debido al abuso sexual de por lo menos tres hombres de manera simultánea.
Sin embargo, pese que al gobierno del entonces gobernador Fidel Herrera aseguró que «se llegaría a las últimas consecuencias» para castigar esa injusticia, tiempo después, cuando el expresidente Felipe Calderón sostuvo que al parecer la indígena había fallecido de causas naturales, el entonces mandatario veracruzano cambió su postura y esa ha sido la línea que desde entonces ha sido manejada por diferentes autoridades.


















