Puebla, Pue.- Lilia Cedillo Ramírez cerró este domingo cualquier especulación sobre una eventual salida anticipada de la rectoría de la BUAP: aseguró que permanecerá al frente de la universidad hasta el 4 de octubre de 2029, fecha en que concluye el periodo para el que fue electa.
«Hay rectora para rato”, dijo ante integrantes del Consejo Universitario y representantes de los distintos poderes y niveles de gobierno reunidos en el Salón Barroco del edificio Carolino, donde presentó el primer informe de su segundo periodo como rectora.
La declaración provocó una respuesta inmediata de los universitarios. Desde el salón se escuchó a coro: “¡Hasta el 29, hasta el 29, hasta el 29!”, en respaldo a la continuidad de Cedillo.
La rectora respondió al ánimo de los asistentes con otra frase: “Hay rectora para mucho rato”, y llamó a mantener el trabajo conjunto dentro y fuera de la institución bajo una idea que resumió en dos palabras: “Vamos juntos”.
Acompañada por el gobernador Alejandro Armenta Mier y el alcalde de Puebla, José Chedraui Budib, Cedillo sostuvo que la BUAP debe mantenerse como una institución fuerte, cercana a la sociedad y capaz de transformar vidas.
Frente a la fiscal general del estado, Idamis Pastor Betancourt; la presidenta del Tribunal Superior de Justicia, María Belinda Aguilar Díaz, y el arzobispo Víctor Sánchez Espinosa, la rectora afirmó que hace un año fue electa por segunda ocasión y que cumplirá los tres años que aún le restan de gestión.
“Quiero comentarles que mi periodo de gestión termina el 4 de octubre del 2029, no antes”, remarcó.
Autonomía no significa aislamiento
Cedillo también fijó postura sobre la relación que mantendrá la universidad con los gobiernos estatal, municipal y federal.
Dijo que la BUAP seguirá trabajando con las autoridades bajo una relación de respeto, confianza, diálogo y colaboración, pero sin ceder su autonomía.
La rectora señaló que esa autonomía es necesaria para que los estudiantes tengan tranquilidad para trabajar y libertad para pensar, aunque aclaró que no significa mantener a la universidad aislada de las instituciones públicas.
“Estamos para trabajar juntos en aras de tener una mejor sociedad”, sostuvo.
Cedillo reconoció que, aunque la comunidad universitaria ha avanzado en distintos ámbitos durante los últimos cinco años, todavía existen procesos que deben mejorar y tareas pendientes.
“No somos los mismos que hace cinco años”, afirmó al destacar el trabajo realizado desde su llegada a la rectoría, pero advirtió que la transformación de la institución no está terminada.
Por ello, insistió en la necesidad de coordinar esfuerzos con los distintos órdenes de gobierno para atender los problemas que enfrenta la sociedad.
La rectora dejó así planteada una ruta para los tres años que le quedan al frente de la BUAP: mantener la autonomía universitaria, pero al mismo tiempo conservar una relación abierta y de colaboración con las autoridades.














