Pese a que se han cumplido la mayor parte de sus reclamaciones, Cecilia Anaya, rectora interina de la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP) se ha negado a asumir el control total de la universidad, pues asegura que la reciente renuncia de Armando Ríos Píter es parte de una estrategia del gobierno, que busca engañar a la comunidad universitaria y a la opinión pública.
«Dejar el campus en depósito ante un Juzgado local de Puebla busca engañar a la comunidad y esquivar responsabilidades y quebrantos a su patrimonio“, dice el comunicado emitido por el grupo afín a la rectora.
El punto central del argumento con el que ahora se justifican Anaya y sus allegados, es que el dictamen emitido recientemente por la jueza de control local, Magally Escamilla, no puede estar por encima del Poder Judicial de la federación, que hace meses obligó mediante una orden, que el «nuevo patronato» devuelva el campus a los miembros originales de la Fundación Mary Street Jenkins.
«Han provocado una medida desesperada para hacer creer que por la vía de un juzgado del fuero local en Puebla se puede devolver la universidad a su Rectora, la Doctora Cecilia Anaya (…) Lo que arrebataron ilícitamente debe ser devuelto por los canales y mecanismos que la propia ley establece y no consignando ante un juzgado local las instalaciones de la universidad”, dicen.
Este jueves, alumnos de la UDLAP se manifestaron frente al Senado de la República para exigir que, mediante las vías legales y ante notario, les sea devuelto su campus para que en lo inmediato regresen a clases.















