El alcalde de Puebla, Eduardo Rivera Pérez, rechazó que se busque legalizar el trabajo sexual desde el Ayuntamiento que él encabeza, pero tampoco existe una persecución en contra de las trabajadoras, esto luego de que recientemente, la exalcaldesa Claudia Rivera Vivanco aseguró que con esta medida se violaba los derechos humanos de las mujeres.
En entrevista, el edil panista aseguró que continuarán los diálogos desde la Secretaría para la Igualdad Sustantiva entre Géneros, que encabeza la priísta Karina Romero Alcalá, con el fin de reubicar a las más de 550 sexoservidoras que actualmente laboran en el primer cuadro de la ciudad, mismas que proliferaron durante el trienio de Rivera Vivanco.
El actual alcalde rechazó nuevamente que desde su gobierno se vayan a permitir o auspiciar las llamadas zonas de tolerancia, debido a que tal figura no es contemplada por la ley en el estado. Sin embargo, sostuvo que ello tampoco significa que existe persecución desde el ayuntamiento que él encabeza.
«El gobierno de la ciudad no está buscando que se instalen en algunos lugares exclusivamente (zonas de tolerancia) y legalizar ese tipo de situaciones, porque además la ley no lo permiten, y nosotros tenemos que ser muy responsables en esta situación», dijo el alcalde de Puebla.
La intención es, sostuvo Rivera Pérez, mejorar las condiciones de vida para estas trabajadoras, por lo que la encomienda hacia la Secretaría para la Igualdad Sustantiva es ofrecerles distintas opciones de trabajo.














