Pese a reconocer como justificados los reclamos de pobladores de San Miguel Canoa, quienes desde hace más de dos años padecen del servicio de agua potable, el gobernador de Puebla, Miguel Barbosa Huerta, advirtió a los quejosos que no intenten impedir la realización de los comicios el 6 de junio.
Y es el que pasado miércoles, Raúl Pérez, expresidente de la junta auxiliar de Canoa, dio un plazo de 24 horas al ayuntamiento de Puebla para que les resuelvan el problema o de lo contrario, dijo que impedirán que se lleven a cabo las elecciones en esa demarcación.
Ante tal advertencia, el gobernador poblano dijo que impedir la instalación de casillas el 6 de junio constituiría un delito grave, por lo que si bien reconoció que están en su derecho de exigir el abasto del vital líquido, esto no tiene nada qué ver con el impedimento de la jornada electoral en la junta auxiliar y pidió enfáticamente a los habitantes que no tomen esa vía.
«Que no se metan en problemas graves: una cosa es una elección y otra cosa son los justificados reclamos de agua. Quien impide la instalación de urnas comete delitos graves«, aseguró el gobernador el estado.
Barbosa dijo que aunque el desabasto del agua en San Miguel Canoa es responsabilidad absoluta dal ayuntamiento de Puebla, la Secretaría de Gobernación del Estado coadyuva en las negociaciones para que pronto llegue a la junta auxiliar el líquido, el cual escasea debido a que el Gobierno municipal de Puebla se ha negado a pagar la electrificación de un nuevo pozo.
«Es responsabilidad del Ayuntamiento (…) No obstante ello, la Secretaría de Gobernación ha estado metida en la negociación de un acuerdo en el que participa la Comisión Federal de Electricidad, porque cuando uno ve que los problemas aunque sean de la competencia de otro orden de autoridad, pues tiene uno que meterse».













