Fue alrededor de las 19:30 horas del pasado martes 8 de marzo, cuando sujetos a bordo de distintos vehículos arribaron a la calle 27 Poniente de la colonia Francisco I. Madero, en Atlixco, Puebla y, portando armas largas y cortas, abieron fuego contra los moradores de una vivienda rentada, perpetrando así una masacre sin precedentes en aquel territorio.
De acuerdo con información periodística, en el lugar se ejecutaron hasta cien detonaciones de arma de fuego, en lo que se trató de un ataque directo, al parecer debido a rencillas entre grupos criminales que tenían como actividad principal la distribución y venta de drogas en dicha demarcación.
La identidad de los nueve sujetos acribillados (tres mujeres y seis hombres) todavía permanece en resguardo, aunque de forma extraoficial se sabe que los asesinados serían originarios del municipio de Acapulco, en el vecino estado de Guerrero. Noticieros Televisa reportó que los vecinos informaron que el dueño de aquella casa es un poblano que actualmente se encuentra residiendo en los Estados Unidos.
Debido a la gravedad de este hecho delictivo, el levantamiento de los cuerpos ha transcurrido de forma lenta y en el sitio se han apersonado elementos de la Fiscalía General del Estado, la Guardia Nacional, policías estatales y municipales.
En tanto que un único sobreviviente fue internado en el hospital Gonzalo Río Arronte de aquel municipio, custodiado fuertemente por elementos de seguridad, debido a que su testimonio se convierte en clave para entender qué fue lo que sucedió la noche del pasado martes, cuando inició la tragedia.
Por la mañana, el gobernador del estado, Miguel Barbosa Huerta, confirmó que había una persona con vida, pero señaló que este individuo había resultado con lesiones de impacto de bala en cabeza, piernas y brazos, por lo que su estado de salud es sumamente delicado y los pronósticos de que sobreviva son hasta el momento muy reservados.















