Tras afirmar que la administración estatal actuará bajo dos principios de la Cuarta Transformación, el gobernador del estado, Miguel Barbosa Huerta, reconoció que la implementación del programa de fotomultas, el incremento a la tarifa del transporte público y el reemplacamiento, sin duda tendrá como consecuencia un “costo político” en su gobierno.
“Sí, estoy consciente de que cada contribución, cada pago que hace la gente pues claro que ante el escenario de limitaciones se inconforma, pero la gente también entiende que administrando los recursos con honradez, con austeridad, vamos estar mejor”.
De tal forma, dijo que los recursos recaudados por el cobro de las fotomultas y otros impuestos como el reemplacamiento estarán reorientados a temas como la seguridad, por lo que asumirá las consecuencias políticas.
“Sí, porque asumí el tema del alza al transporte público, porque por nueve años lo tuvieron en la ficción a cambio de corrupción, con unidades piratas, concesiones que se les entregaron a los propios transportistas, se encimaban rutas entre unos y otros y las tienen aquellos transportistas que hoy se han amparado”.
El mandatario estatal, dijo que el aumento a la cuota en el transporte público fue avalado a principios de su administración porque era necesaria la dignificación de este servicio.
Aunado a ello, aseguró que el objetivo acabar con la corrupción, toda vez que las concesiones fueron entregadas a empresarios del ramo en las pasadas administraciones.
Recordó que ya envió una iniciativa al Congreso local para regular el transporte público y acabar con la circulación de unidades piratas.














