El gobernador del estado, Miguel Barbosa Huerta, declaró este miércoles sobre la presunción de un pacto político entre los alcaldes Eduardo Rivera y Claudia Rivera (esta última antecesora de quien hoy ostenta el mando en la ciudad capital), el cual se vio reflejado -presuntamente -en la aprobación de las cuentas públicas de la exalcaldesa por parte del cabildo poblano.
Esta situación ocurrió el viernes de la semana pasada y de inmediato provocó el reproche de distintos actores del PAN, entre ellos y principalmente, la expresidenta estatal Genoveva Huerta. Sin embargo, fue hasta este miércoles cuando el mandatario se pronunció, luego de ser cuestionado al respecto en su videoconferencia de prensa.
«No quieren entrarle al toro… quieren abanicar al toro, capotearlo. ¡Bum, que se vaya, que sea la Auditoría Superior del Estado la que revise! Yo le digo a los ayuntamientos que tienen que revisar y tienen que observar las irregularidades que encuentren de la anterior administración«, dijo el mandatario.
La razón de este presunto pacto sería, a juicio de Barbosa, la postulación de Eduardo Rivera como candidato a sucederlo en el año 2024. Es decir que, con miras a competir por la gubernatura, el hoy alcalde ha evitado sancionar las posibles irregularidades de su antecesora, para que ésta en su momento lo apoye con determinados votos.
«Están pensando en el 2024. Algunos ayuntamientos en un cálculo por lo que viene… ya están pensando en lo que viene; ya es una estrategia político-electoral y por eso creen que ya es lo correcto. ¡Así yo lo interpreto!», aseveró Barbosa.
No obstante, el mandatario advirtió que la última instancia en este caso será la Auditoría Superior del Estado, quien en su momento determinará si la aprobación de las cuentas públicas de Claudia Rivera estaban justificadas o, en caso de que no sea así, esto revelaría la hipótesis del pacto de impunidad.
El gobernador afirmó que «la gente se cansa» cuando un personaje, desde su campaña, fustiga a la autoridad en turno aseverando que es parte de actos corruptos y, al momento de llegar al cargo, se olvida de sus dichos y le perdona a su antecesor -o antecesora -todos sus excesos.
Tonatiuh Muñoz Aguilar.
















