En este último, los danzantes salieron desde temprana hora del domingo y desfilaron por calles de la cabecera municipal, concretamente en el barrio de Potrero, así como en en las inmediaciones del panteón, haciendo caso omiso de las indicaciones de la autoridad, que suspendió cualquier acto masivo en la vía pública.
En la comunidad de San Marcos Contla, también perteneciente a dicho municipio, los vecinos reportaron la presencia de «charros» o «huehues«, que con su llamativo traje de lentejuelas y plumas provocaron aglomeraciones. Incluso se detectó la asistencia de una televisora local que comenzó a transmitir los bailes.
En tanto que en Acuamanala y previo a una convocatoria a través de las redes sociales, los danzantes ocuparon las calles principales el día sábado, sin ningún respeto a la sana distancia y menos al uso del cubreboca.














