Desde temprana hora en las diferentes iglesias los fieles católicos acuden a colocarse la tradicional ceniza. Aunque derivado de la pandemia, se vive un miércoles de ceniza diferente.
Es importante mencionar que la ceniza no se colocó en la frente, como cada año, ya que se suelta en la cabeza de los fieles o bien los mismos católicos se la coloca, esto a fin de evitar cualquier contacto entre las personas.

Cabe recordar que solo está permitido un aforo de un 20 por ciento, esto para evitar mayores contagios de coronavirus.
El obispo auxiliar de Puebla, Tomás López Durán ofició la misa en la catedral poblana y llamó a los poblanos a seguir con la oración a favor de los enfermos y por los que han perdido la batalla contra esta enfermedad.
“Así es como Dios ha querido que su iglesia en un tiempo se haga un compromiso, pues hoy se está iniciando este tiempo penitencial, este tiempo fuerte, de gracia. No quedamos encerrados, sino abrimos para mirar al otro como al prójimo, donde descubramos que de apoyo y atención”, dijo.

Fotos: Omar Contreras
















