El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) de Puebla y el Comité defensor del patrimonio histórico, cultural y ambiental, además de un grupo de ciudadanos, clausuraron de manera simbólica los trabajos que se han dado dentro del exhospital de San Roque, un inmueble novohispano catalogado desde 1985 con el número 221140010155 por el propio INAH.
Ayer domingo 17 de marzo al inmueble ubicado en la calle Juan de Palafox número 607 le fueron colocados varios “sellos de clausura” porque está siendo modificado en su interior. Según denuncias ciudadanas, y a través de una serie de fotografías, se muestra que la fuente principal ha sido desmontada, lo mismo que algunas lajas del patio y jardín principal.
Rosalva Loreto López, miembro del comité, indicó que dichas acciones fueron clausuradas porque no se pueden hacer modificaciones en este tipo de inmuebles resguardados por el gobierno, ya que éste no es su propietario sino su custodio. Por tanto, expuso la también titular de la Dirección de patrimonio histórico universitario de la UAP, “cualquier compra venta o cesión tiene que pasar por el Congreso y esto solo ha pasado a manos de los funcionarios. Les exigimos que paren esta obra. Que paren y restituyan”.
En su turno, el titular del INAH en Puebla, Ambrosio Guzmán Álvarez, señaló que esta clausura simbólica era también la pauta para una denuncia penal en contra de quien resulte responsable por los saqueos y/o daños estructurales dentro del inmueble.
“Es una emergencia. Ya viene el abogado (del INAH), vamos a tener que levantar un acta, se va a proceder a sellar y hay una denuncia ya en contra de quien resulte responsable. Pedimos ya el auxilio de la policía para que estén cuidando que no vuelva a salir material del interior”, indicó durante una entrevista.
Destaca que, además de lo que sucede adentro de este inmueble, hubo otra noticia: que los cambios se dan porque se prepara su “adecuación” para abrir el Museo de Cera, del cual ya hay un anteproyecto y un despacho que lo desarrolla. Incluso, se soltó otro rumor: que desde hace tiempo “una televisora es dueña” del predio, por medio de la figura del comodato, hecho que posibilitaría la creación y apertura de dicho museo que nada tiene que ver con la naturaleza del edificio dedicado a la salud.
“¿Es casual que se haya abandonado, cambiado de entidad y de uso, que cerrara y se dejara al olvido, o es parte de una estrategia con la cual los inmuebles cuyo estatuto legal marca que deben ser resguardados por el gobierno, empiecen a ser rematados como lo hizo (el exgobernador Rafael) Moreno Valle cuando remató un bloque de 12 inmuebles?, ¿fue casual o es una estrategia de descapitalización simbólica de los espacios?”, cuestionó la historiadora.
Indicó que el exhospital de San Roque es ejemplo de un sistema de salud social colonial que debe ser estudiado y protegido. Por tanto, consideró que a la sociedad le toca resguardar este tipo de patrimonio mientras que al gobierno custodiarlo. “Hay que llamarles la atención cuando se equivoquen porque aquí hay error de omisión o de corrupción”, insistió la investigadora.
Por la tarde, el titular de la Secretaría de Cultura y Turismo, Alejandro Cañedo Priesca, publicó en su cuenta de Twitter que “por instrucciones” del gobernador interino Guillermo Pacheco Pulido atenderá “el posible saqueo” en el exhospital de San Roque.
“El edificio se encuentra cerrado y se realizará la revisión del contrato comodato que posee un particular. Estamos en contra de prácticas que pongan en riesgo el patrimonio”, dijo y con ello confirmó que el inmueble ya no forma parte del patrimonio estatal, sino que ha sido privatizado.
De igual forma en su cuenta de Twitter, la Gerencia del Centro Histórico, dijo que además de reprobar el hecho, había “solicitado a la Secretaría de Finanzas y Administración del estado, a través de la Dirección de bienes patrimoniales, la verificación del cumplimiento de comodato que guarda el inmueble”.
Destaca que el templo y exhospital de San Roque inició su construcción por iniciativa de los Hermanos Legos pertenecientes a la Orden de la Caridad del Mártir de San Hipólito. Su propósito era establecer un hospital que atendiera a los españoles venidos a la Nueva España. El edificio comenzó sus actividades gracias a la recaudación de limosnas, pero una mala edificación hizo que el techo se viniera abajo. Con el apoyo del capitán Roque de Pastrana, el edificio quedó concluido en el año de 1647.
A finales del siglo XVII, el hospital se dedicó a atender a enfermos mentales que se recogían en las calles. Luego de una recaída a mediados del siglo XVIII fue rescatado por el Virrey don Juan de Apodaca ampliando su área.
En 1821 el hospital pasó a manos del estado. Con el paso del tiempo, el edificio dejó de prestar servicio a finales de la década de los 80 del siglo anterior. Una vez abandonado, sufrió un deterioro considerable causado por el sismo de 1999 y fue intervenido por el INAH. Una vez reabierto fue sede del Instituto de Artesanías e Industrias Populares del Estado de Puebla que desapareció con el gobierno de Rafael Moreno Valle Rosas, quien lo convirtió en un fideicomiso. Tiempo después, en el mismo sexenio, el edificio fue abandonado. Recientemente resultó dañado por el sismo del 19 de septiembre de 2017.














