Puebla, Pue.- Tras las inundaciones registradas a finales de junio, comerciantes del Centro Histórico de Puebla optaron por proteger sus negocios con costales de arena y tablas para impedir que el agua vuelva a ingresar a sus establecimientos.
En calles como la 2 Oriente y el bulevar 5 de Mayo es común observar estas barreras improvisadas, colocadas como medida preventiva ante las lluvias que continúan afectando a la capital.
Las intensas precipitaciones de finales de junio provocaron daños en decenas de colonias de la ciudad, siendo el Centro Histórico una de las zonas con mayores afectaciones, por lo que los locatarios buscan reducir el riesgo de nuevas pérdidas.















