El cuerpo del estudiante de la BUAP, Carlos Portillo Pérez, fue sepultado este día en el panteón de Xoxtla, en medio de una multitud que exigió justicia y luego de una conmovedora ceremonia relegiosa, a la que acudieron amigos y familiares.
Decenas de personas acompañaron el féretro y al ritmo de música banda, dieron el último adiós al egresado de Artes Plásticas, quien perdió la vida el pasado 13 de junio en circunstancias poco claras, luego de haber sido arrestado por la Policía de aquel municipio.
De acuerdo con lo señalado por los familiares, Carlos fue detenido el sábado por la noche tras haber protagonizado una riña en el centro de Xoxtla y horas más tarde fue reportado como muerto por la autoridad, que atribuyó su deceso a un suicidio.

Sin embargo, las heridas encontradas en el cuerpo del occiso indican que fue objeto de golpes que no concuerdan con los autoinflingidos. Es por eso que la opinión pública considera no creíble la versión oficial. Incluso el gobernador de Puebla señaló este martes que todo indica que se trató de un abuso.
Compañeros de la universidad y el propio rector Alfonso Esparza exigieron a través de Twitter que se esclarezca la muerte del muchacho y activaron el hashtag #JusticiaParaCarlos. En tanto, la comandancia y presidencia municipal de Xoxtla han sido clausurados para dar paso a las averiguaciones,
Tonatiuh Muñoz Aguilar.

















