En Tepeaca, Puebla, existe una tradición para aquellos que buscan sanar sus dolencias físicas. Se trata de la veneración al Santo Niño Jesús Doctor de los Enfermos, mejor conocido como el Niño Doctor. La imagen yace en una de las capillas de la Parroquia de San Francisco, mide aproximadamente 12 centímetros y está hecho de yeso.
De acuerdo con la leyenda, cuando el Niño Doctor decide sanar a un enfermo, su rostro se torna pálido. Una vez consumado el milagro y el convaleciente se recupera plenamente, sus mejillas se sonrojan. Debido a esta tierna historia, los habitante de Tepeaca y de todo México, celebran con una gran fiesta al Niño Doctor cada 30 de abril. Durante la fiesta patronal, esta advocación de la infancia de Jesús recibe regalos como flores, juguetes y dulces.
Su presencia en Tepeaca data de 1942, cuando el presidente municipal en turno acondicionó una parte adyacente al Palacio Municipal para convertirlo en el hospital del municipio Guadalupe Castillo de Bautista. Para atender la institución, el funcionario mandó llamar a cuatro hermanas de la congregación Josefina, quienes fungieron como enfermeras. Entre las religiosas que llegaron se encontraba Carmen Barrios Báez, quien traía consigo la estatuilla del Niño Jesús.
La imagen, a su vez, fue regalada a la religiosa por sus padres, quienes a su vez la compraron en Cuba. De acuerdo con Barrios, en una ocasión encontró vacía la vitrina que resguardaba al pequeño Cristo. Inmediatamente avisó al personal del edificio, quienes comenzaron a buscarlo. Como si se tratara de una travesura, minutos después el Jesús infante ya estaba en su lugar de reposo con los zapatos llenos de fango.
En el marco del Día del Niño, un médico del municipio de Tepeaca realizó una jornada especial de atención gratuita dirigida a niñas y niños de la región, con el objetivo de promover la salud infantil y apoyar a familias de escasos recursos.
Durante la jornada, decenas de menores recibieron consultas generales, revisión médica y orientación sobre hábitos saludables, en un ambiente cálido y cercano. El doctor destacó la importancia de fomentar la prevención desde temprana edad, especialmente en temas como nutrición, higiene y vacunación.
Padres de familia agradecieron la iniciativa, ya que representa un apoyo significativo para la economía del hogar, además de contribuir al bienestar de sus hijos.
El especialista señaló que este tipo de actividades no solo buscan celebrar el Día del Niño, sino también generar conciencia sobre la importancia de llevar un seguimiento médico constante en la infancia.
Con acciones como esta, en Tepeaca se refuerza el compromiso social de los profesionales de la salud, quienes ponen su vocación al servicio de la comunidad.














