El pasado 30 de junio, concluyó la destrucción de una zona de privilegios al interior del Centro de Readaptación Social (CERESO) de San Miguel en Puebla, donde debido a la corrupción de pasadas administraciones, se permitió la comisión de actividades ilícitas como prostitución y venta de droga.
Al respecto Miguel Barbosa, gobernador del estado, relató que se trataba de 100 habitaciones o cuartos donde los internos con mayores recursos pagaban por recibir privilegios que podían incluir desde la posesión de un teléfono celular hasta la comercialización con sustancias prohibidas.
Miguel Barbosa también reiteró que periódicamente fue instruyendo a los exsecretarios de Seguridad Pública para que pusieran fin a ese «pueblito» o zona de privilegios, pero fue hasta el pasado jueves, bajo el mando del actual encargado de la seguridad en Puebla, Daniel Iván Cruz Gómez, que se logró concretar por completo la destrucción de ese espacio.















