El gobernador Miguel Barbosa se dijo confiado en que el nuevo encargado de despacho de la Auditoría Superior del Estado, Rubén de la Fuente, desentrañe toda la red de corrupción tejida por el anterior titular, Francisco Romero Serrano, destituido el pasado jueves por el Congreso local.
«Ya me está sonando lógico todo ese esquema de vínculos del exauditor con políticos», dijo Barbosa en su videoconferencia de prensa de este lunes, al revelar una presunta complicidad entre Romero Serrano y un alto funcionario del PRI -no el actual presidente estatal, dijo el mandatario -, con quien construyó una red de vínculos para beneficiar a presidentes municipales.
Aunque el mandatario no dio mayores detalles ni nombres, dejó en claro que existió una red de complicidades tejida entre el exauditor y prominentes políticos de Puebla, principalmente un alto funcionario del PRI, además de un exdiputado local y presidentes municipales, quienes se habrían coludido para traficar con influencias y generar esquemas de corrupción que les acarrearan beneficios personales.
«No quiero dar nombres pero me está pareciendo ya muy, muy lógico, en esa trama que es la política sucia. Para mí ya está muy claro, empieza a estar claro. Pero que sea la autoridad la que lo determine, que exdiputado local estaba ahí, quién de la dirección estatal del PRI estaba ahí. Quién es el gran político priísta que definía cosas».
Miguel Barbosa Huerta, gobernador.
El pasado jueves, el Congreso del Estado destituyó definitivamente a Francisco Romero Serrano como titular de la Auditoría Superior poblana, mientras su lugar es ocupado provisionalmente por Rubén de la Fuente Velez. Romero Serrano permanece en la cárcel acusado de hacer operaciones con recursos de procedencia ilícita, así como de ejercer violencia intrafamiliar.















