Luis Pablo N., alias “Cabos”, planeó la muerte de su compañero, José Andrés Larrañaga; él mismo lo asfixió.
“Cabos” le comentó a Francisco Arturo N. y a Abraham N., quienes iban el mismo salón de la víctima, que su “jefe” se dedicaba al huachicol y quería hacer un negocio con ellos. Por el trabajo, cada uno recibiría 50 mil pesos, según confesó Francisco Arturo, uno de los tres estudiantes de la Universidad de Ciencias y Desarrollo (UDES) detenidos.
Ya tenemos un plan, vamos a levantar a alguien”, dijo Luis Pablo. “¿A quién?”, preguntó Francisco Arturo. “Al ‘güero’, ya tenemos tiempo investigándolo. Sube fotos en Facebook de motos y viajes”, dijo “Cabos”, quien fue compañero de primer y segundo cuatrimestre de José Andrés en la Universidad de Ciencias y Desarrollo (UDES) ubicada en la colonia Volcanes de la capital poblana.
La madrugada de este 10 de octubre, en una audiencia ante el juez de control que duró cinco horas, a los jóvenes se les imputó el delito de homicidio en contra de su compañero; los tres ingresaron ya al penal de San Miguel en la ciudad de Puebla.
Luis Pablo organizó a sus dos compañeros para llevar a cabo su plan y repartió actividades. Francisco Arturo, quien era el que tenía más contacto con José Andrés, fue el encargado de engañarlo y decirle que irían a visitar a un profesor de nombre Omar, de la materia Mecanismos Materiales, para ver de qué forma se podían arreglar para subir su calificación.
La noche del 1 de octubre, al salir de la universidad, Francisco Arturo no permitió que José Andrés se subiera a su automóvil Mitsubishi Lancer, le dijo que Abraham también los acompañaría a ver al profesor.
José Andrés y su compañero caminaron a la esquina de la 13 Sur y la 33 Poniente, muy cerca de su escuela, y después de unos minutos abordaron el automóvil Nissan Versa, que era manejado por Abraham y pertenecía a su padre. Francisco Arturo se subió del lado del copiloto y José Andrés en la parte trasera, donde ya iba Luis Pablo. José Andrés conocía a Luis Pablo porque ambos cursaron juntos primer y segundo semestre de la carrera.
Los cuatro en el automóvil se digirieron a inmediaciones de Plaza Crystal. En ese momento “Cabos” le hizo una señal a Francisco Arturo para que comenzara a golpear a Andrés pero este no quiso.
Ante la insistencia de “Cabos”, Francisco Arturo le dijo a Abraham que mejor él manejaba y ambos intercambiaron lugares. Fue entonces cuando “Cabos comenzó a golpear al joven de 20 años de edad.
José Andrés intentó defenderse, incluso alcanzó a dar unos golpes a “Cabos”. Abraham intentó someter a José Andrés, pero como iba en el asiento de adelante se le complicó; entonces, decidió bajarse del auto y pasarse a la parte trasera para ayudar a “Cabos”, quien con su brazo asfixió a José Andrés hasta matarlo.
La víctima alcanzó a decirles: “si es por dinero, yo te puedo ayudar”, pero a “Cabos” no le importó y lo mató, según declaró Francisco Arturo al momento de ser presentado ante la Fiscalía General del Estado (FGE).
Después de matar a José Andrés, “Cabos” le sacó las llaves de su automóvil Lancer, que quedó en inmediaciones de la universidad, y los tres se trasladaron al Bodega Aurrerá ubicado en la 11 Sur y la 31 Poniente.
Francisco Arturo y Abraham esperaron mientras “Cabos” fue por el auto: después, Abraham y “Cabos” bajaron el cuerpo del joven del Versa y lo metieron a la cajuela del Lancer.
Luis Pablo manejó el Lancer y Abraham manejó el Versa; con él, todavía iba Francisco Arturo. Los jóvenes se dirigieron a la colonia México 68, donde vivía “Cabos”, y calles adelante dejaron estacionado el auto de José Andrés, con el cuerpo en la cajuela.
“Cabos” se fue a su casa; Abraham y Francisco Arturo se retiraron en el Versa y dejaron abandonada la mochila de José Andrés por la zona de Angelópolis; después, también se fueron a su casa.
PÁGINA NEGRA realizó en días pasados una crónica de lo que ocurrió desde el momento en que “Cabos” llegó a su casa con el auto. Estos hechos fueron confirmados en la narrativa de la Fiscalía durante la audiencia.
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