Foto: Agencia EFE
Las autoridades del estado de Puebla confirmaron que el polvorín que causó la explosión del lunes en la noche en la localidad de Santiago Tenango, municipio de Felipe Ángeles, operaba en la clandestinidad, por lo que se hará una investigación para determinar responsabilidades.
En videoconferencia de prensa, el gobernador Miguel Barbosa señaló que tanto esta tragedia como la del fin de semana en Juan C Bonilla, demuestran la peligrosidad de que estos talleres operen sin contar con ningún permiso, por lo que instruyó a la Secretaría de Gobernación a reforzar la vigilancia de los polvorines, en coordinación con la SEDENA.
“No tenían autorización, funcionaban en la clandestinidad, le pedí de manera personal a la secretaria de Gobernación (Ana Lucía Hill) que tenga contacto directo con alcaldes que nos denuncien y a SEDENA, de los lugares de talleres donde se elabora pirotecnia”.
Gobernador Miguel Barbosa.
Por su parte, el secretario de Salud, José Antonio Martínez García, reportó el fallecimiento de seis personas, cuatro adultos y dos menores de edad, además del internamiento de dos personas en hospitalees por quemaduras.
Una de las hospitalizadas es una adolescente de 14 años, quien está en el Hospital de Tecamachalco con quemaduras de segundo grado y está grave. Mientras que la otra víctima es una joven de 16 años y se encuentra internada en un hospital privado.
Martínez García informó que otras 19 personas fueron atendidas de forma ambulantoria en el lugar de los hechos, sin que fuera necesaria su hospitalización.















