Tonatiuh Maximiliano
El reciente asesinato de un integrante de la comunidad lésbico, gay, bisexual, transgénero e intersexual (LGBTI) en Acayucan, Veracruz ha consternado y enfurecido a usuarios de redes sociales, quienes a través de las mismas claman justicia para Miguel Ángel Medina Lara, víctima de un probable crimen de odio.
El cuerpo del joven de 21 años fue encontrado el sábado 10 de agosto en el panteón de aquella ciudad, semidesnudo, en una posición que hizo pensar a las personas que lo vieron en una probable agresión sexual. Sin embargo no se han dado a conocer detalles científicos que avalen esa teoría.
Lo que sí ha trascendido es que el cuerpo del joven presentaba golpes que acreditaban una lapidación, así como uno en particular que hace suponer que a Miguel Ángel Medina se le estrelló el cráneo con una de las tumbas.
Tal sadismo, más el hecho de que su cuerpo fue encontrado en un lugar público, a la intemperie, sumado a la circunstancia de que el joven era destacado miembro de la comunidad LGBTI, han despertado la sospecha de que fue privado de la vida por motivo de su orientación sexual, así como ha conciliado el reclamo de la opinión pública.
Activistas de la diversidad sexual y representantes de organizaciones sociales que luchan en favor de las minorías, han exigido justicia para el joven veracruzano, quien de acuerdo con versiones periodísticas desapareció el viernes por la noche, luego de acudir a un evento en la Casa de la Cultura de Acayucan.
En Puebla, la organización Vida Plena condenó de manera pública el asesinato de Miguel Medina. Fundación Arcoiris, de carácter regional a nivel Centroamérica y el Caribe, también manifestó su repudio por el homicidio de quien según el portal Golfo Pacífico, era un joven ilustre y muy conocido en la zona.
Cheros, un centro de estudios de la sexualidad humana ubicado en Chihuahua; el portal «Escándala», así como decenas de activistas y defensores de los derechos humanos han elevado desde sus cuentas de Facebook y Twitter la exigencia de justicia para «Mike». Aunque la mayoría de ellos no alberga demasiadas esperanzas.
Tal es el caso de Jazziel Hernández, quien de antemano pidió disculpas a «Mike» por «las autoridades ineptas que no investigarán» su asesinato. Jazziel sabe que en México, más del 99 % de los homicidios de gais, lesbianas, bisexuales y trans considerados como crímenes de odio permanecen en la impunidad.















