Según Fernando Fariñas, coordinador internacional del grupo de expertos en enfermedades infecciosas emergentes y zoonosis de la Sociedad Española de Virología y director del Instituto de Inmunología Clínica y Enfermedades Infecciosas «se trata de la suma de una serie de síntomas. No vale solo uno de ellos».
El cuadro clínico inicial suele incluir:
- Fiebre, con temperaturas sobre los 38º-38,5ºC.
- Cefaleas intensas, dolor de cabeza.
- Mialgias o dolores musculares y artralgias o dolores articulares «similares al dolor de cuerpo o malestar de una gripe», apunta Fariñas.
- Linfadenopatías, esto es, incremento de los ganglios linfáticos, «que son palpables en la zona cervical y bajo la mandíbula», destaca el director del Instituto de Inmunología Clínica y Enfermedades Infecciosas
- Cansancio.
Unos días después de la aparición de la fiebre, se desarrolla un exantema (lesión cutánea) que a menudo comienza en la cara y luego se extiende a otras partes del cuerpo.
Ante cualquiera de la mismas, los expertos urgen la consulta en los servicios de urgencia médicos y extremar las precauciones en las relaciones sociales para evitar el contagio a terceros.
La viruela del mono en la piel
Una de las características más llamativas de la infección zoonótica es la lesión cutánea que produce. «Hay cierto parecido con las machas que produce la varicela, pero aquí hay que subrayar que la progresión de las mismas es simultánea«, explica Raúl Ortiz de Lejarazu, profesor de microbiología de la Universidad de Valladolid y ex director del Centro Nacional de la Gripe de Valladolid.
Esta erupción cutánea que a menudo comienza en el rostro y se extiende a otras partes del cuerpo, incluidos los genitales.
Las huellas en la piel tienen la siguiente evolución: «Primero parece una mancha, que a los dos o tres días se convierte en una pápula (lesión de menos de un centímetro con bordes bien definidos). Después se convierte en una suerte de ampolla y más tarde se escarifica», explica Ortiz de Lejarazu.
«La erupción evoluciona y atraviesa diversas etapas. Puede tener una apariencia similar a la varicela o a la sífilis, antes de finalmente formar una costra que más tarde se cae», describen las autoridades británicas.
Suele producir una enfermedad autolimitada y la mayoría de las personas se recuperan en varias semanas, de dos a cuatro según la Seimc. Sin embargo, en algunos casos puede producirse una enfermedad grave.
Cómo se contagia la viruela del mono
El virus de la viruela del mono no se considera particularmente contagioso entre personas. En general, la transmisión de persona a persona es limitada.
Desde la Seimc se expone que la transmisión es a través de saliva o excreciones respiratorias, o por contacto con el exudado de la lesión o el material de la costra. La excreción viral a través de heces y las relaciones sexuales pueden representar otra fuente de exposición.
En España, en el 82,1% de los casos se ha producido por contacto estrecho en el contexto de una relación sexual y en el 10,5% por contacto estrecho nosexual.
Hay estudios que han encontrado ADN del virus en saliva y semen, pero se investiga aún si estas cantidades son infectivas.
¿Es una enfermedad de trasmisión sexual?
Antes del brote de 2022, no se consideraba a la viruela del mono como es una enfermedad de trasmisión sexual. Sin embargo, los patrones de transmisión de los contagios de estos años han cambiado: «la principal vía de contagio común a los casos actuales es a través de fluidos en las relaciones sexuales», explica María Velasco, secretaria de la Seimc.
«Hemos visto haciendo estudios que la transmisión sexual ya estaba presente en el Congo en mujeres que ejercían la prostitución», añade Velasco, por lo que seguir manteniendo las precauciones es importante. «Protección en las relaciones y reducir los contactos en caso de contagio».
Cómo es el periodo de incubación y contagio
El periodo de incubación (intervalo entre la infección y la aparición de los síntomas) de la viruela símica suele ser de seis a 16 días, aunque puede variar entre 5 y 21 días.
Además, suele ser una enfermedad autolimitada con síntomas que duran de 14 a 21 días.
Los casos graves se producen con mayor frecuencia entre los niños y su evolución depende del grado de exposición al virus, el estado de salud del paciente y la gravedad de las complicaciones.
Tratamiento para la viruela del mono
En la actualidad hay una vacuna que se puede emplear pos y preexposición. Además, hay un tratamiento antiviral específico disponible. En los casos leves, el tratamiento es sintomático y de apoyo, incluida la prevención y el tratamiento de infecciones bacterianas secundarias.
Cómo es la enfermedad que causa la viruela del mono
Se trata de una enfermedad zoonótica viral poco frecuente y en origen no es una infección de transmisión sexual. Los primeros casos humanos se identificaron en la República Democrática del Congo en 1970. El número de casos en países de África occidental y central ha aumentado durante la última década.
Más en El Mundo
Desde entonces, la mayoría de los casos notificados proceden de regiones rurales de la selva tropical de la cuenca del Congo y el África occidental, en particular de la República Democrática del Congo, donde se considera endémica. En 2017, Nigeria sufrió el mayor brote documentado, aproximadamente 40 años después de los últimos casos confirmados.
En la primavera de 2003 se confirmaron casos de viruela símica en los Estados Unidos, siendo la primera vez que se detectó la enfermedad fuera del continente africano. La mayoría de los pacientes había tenido un contacto estrecho con perros de la pradera domésticos que habían sido infectados por roedores africanos importados al país.

















