«Nuestros corazones no podrán estar en paz hasta ver a esos delincuentes en la cárcel por el resto de sus días», fueron las palabras de familiares de José Antonio Parada, Ximena Quijano, Francisco Javier Tirado y José Emanuel Vital, los cuatro asesinados en febrero de 2020 cuando viajaron al carnaval de Huejotzingo.
A dos años del multihomicidio que cimbró a la comunidad universitaria en Puebla, los presuntos responsables todavía no han sido sentenciados, por lo que familiares y amigos ofrecieron una rueda de prensa para exigir que el caso no quede impune y que los asesinos sean castigados con todo el peso de la ley.
Los sobrevivientes de aquellos educandos, dos de ellos colombianos y uno veracruzano, más el conductor de Uber, reconocen que aún no pueden reponerse de la pérdida que significó para ellos dejar de ver a sus hijos, sus hermanos y parientes. Piden a las autoridades que hagan justicia, conscientes de que con ello no recuperarán a sus seres queridos pero al menos tendrán un poco de paz entre tanto desasosiego.
«Todo el peso de la ley en contra de Pablo de Jesús N, de 22 años de edad, Lisset N, de 22 años y Ángel N, de 23, quienes están vinculados a proceso por los delitos de homicidio y robo de vehículo», señalaron.
El 24 de febrero de 2020, José Antonio, Ximena y Francisco Xavier, estudiantes de Medicina en la UPAEP y la BUAP, viajaron al carnaval de Huejotzingo y de regreso a la ciudad de Puebla abordaron una unidad de Uber. Nunca llegaron a su destino.
Días más tarde se encontraron los cadáveres de los tres estudiantes más el de Emanuel, el conductor de Uber, quien también fue asesinado como vícitma colateral de los terribles planes de un grupo de delincuentes. Hoy, la sociedad exige que se les castigue como marca la ley.















