Puebla, Pue.- La peregrinación que comenzó como un viaje espiritual para decenas de mexicanos terminó marcada por la incertidumbre de un conflicto internacional. En medio de la escalada bélica entre Estados Unidos, Israel e Irán, un grupo de poblanos quedó varado en Tierra Santa mientras visitaba sitios religiosos en Jerusalén.
Hoy, los primeros de ellos ya están de vuelta en casa. Nueve peregrinos —entre ellos el párroco Alfredo Rodríguez— lograron regresar a México, de acuerdo con información confirmada por la Parroquia de Nuestra Señora de los Desamparados.
Su retorno representa el primer avance de un operativo que busca traer de vuelta a los 21 poblanos que forman parte de una delegación de 36 mexicanos que se encontraban en la región cuando se intensificaron las hostilidades.
El regreso no ha sido sencillo. La evacuación se diseñó de forma escalonada para garantizar la seguridad de los viajeros, quienes primero fueron trasladados a El Cairo, Egipto, donde esperan conexiones aéreas para continuar su ruta hacia México.
El plan contempla escalas en Madrid, España, con llegadas programadas a partir del 9 de marzo.
Detrás de la logística hay una coordinación entre autoridades civiles y religiosas.
El gobierno estatal, a través de la Secretaría de Gobernación, trabajó junto con la Secretaría de Relaciones Exteriores para trazar una salida segura de la zona de conflicto.
Durante los días más críticos, el secretario Samuel Aguilar Pala mantuvo comunicación constante con el sacerdote que encabezaba la peregrinación para monitorear el estado físico y emocional del grupo.
La comunidad parroquial no tardó en expresar su agradecimiento. En un mensaje difundido por el Consejo Pastoral, los fieles destacaron el respaldo del arzobispo Víctor Sánchez y del gobernador Alejandro Armenta, a quienes atribuyen gestiones clave para agilizar el retorno de los peregrinos.
Mientras tanto, el operativo continúa. Un segundo grupo partió este sábado desde El Cairo y se espera que el lunes concluya el traslado de los últimos viajeros.
En Puebla, la comunidad religiosa mantiene la mirada puesta en los vuelos que faltan y, fiel a su tradición, ha pedido a los creyentes mantenerse en oración hasta que todos estén de vuelta.
Porque en tiempos de guerra, incluso los viajes de fe pueden convertirse en historias de supervivencia.















