El gobernador de Puebla, Miguel Barbosa Huerta, pidió a la Fiscalía del Estado que investigue el caso de un bebé muerto, cuyo cuerpo fue encontrado por un recluso, en los contenedores de basura del Centro de Readaptación Social (CERESO), de San Miguel, al sur de la capital del estado.
La reciente necropsia hecha al cuerpo del occiso, reveló que este recíen nacido no contaba con tres meses de edad sino con apenas seis días de vida, y de acuerdo con reportes, se sabe que no nació al interior del reclusorio, sino que fue introducido por terceras personas.
En videoconferencia de prensa, el gobernador anunció que las autoridades correspondientes ya realizan las investigaciones pertinentes al interior del CERESO, y trabajarán en conjunto con la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) para resolver el caso.
Agregó que habrá muchos implicados, pues analizarán desde el momento en el que el bebé nació, así como la sutura que presentaba en el abdomen y el momento en el que lo introdujeron al interior del centro penitenciario.
«Habrá responsabilidades a diferentes personas, esperemos a que la FGE termine sus indagatorias y seguramente habrá muchos implicados y no solo la introducción al reclusorio del cuerpecito sino todo lo que pasó desde su nacimiento».
Miguel Barbosa, gobernador de Puebla.














