Más de mil pobladores de la Sierra Negra, integrantes del grupo Unidos por Coyomapan, se manifestaron el jueves en el municipio de Tehuacán, a las afueras de una clínica privada, para exigir al Gobierno del Estado que no encarcele a los profesores Lauro Gil Argüelles y Marco Antonio Ramos Solís, quienes fueron heridos de bala durante el enfrentamiento del pasado 9 de mayo, en el que perdieron la vida tres personas.
La finalidad de esta protesta de los pobladores fue la de resguardar a los hospitalizados, una vez que ya fueron dados de alta del nosocomio, y aparentemente serán detenidos por las fuerzas de seguridad poblanas debido al conflicto en el que participaron.
Los elementos de la Policía Estatal que se había apostado enfrente de la clínica, a decir de los familiares y compañeros de los hospitalizados, tenían el claro propósito de intimidar a los heridos e incluso de detenerlos cuando fueran dados de alta.
A las 16 horas, los hospitalizados salieron de la clínica, fueron recibidos por sus familiares y compañeros y fueron trasladados al municipio de Coyomeapan sin mayores contratiempos.















