Puebla, Pue.— Mientras miles de pesos son aportados por las familias cada ciclo escolar, alumnos de la Preparatoria del Centro Escolar Niños Héroes de Chapultepec (CENHCH) enfrentan condiciones que han provocado indignación entre padres de familia: salones sin bancas, goteras, pisos levantados y espacios deteriorados.
La situación ha llegado al extremo de que estudiantes han tenido que buscar bancas en otros salones para poder tomar clases, esto ante la falta de mobiliario suficiente en las aulas.
Pero el problema no se limita a los salones. Los pasillos también presentan pisos levantados, mientras que las filtraciones de agua evidencian el deterioro de la infraestructura del plantel.
Los padres de familia también denunciaron problemas en las puertas de los sanitarios, lo que, aseguran, afecta las condiciones de seguridad, higiene y dignidad de los estudiantes.
Ante este panorama, los padres cuestionan directamente el destino de las cuotas que entregan al inicio de cada ciclo escolar.
De acuerdo con los inconformes, se solicitan 3 mil 500 pesos por inscripción, cantidad que incluye 2 mil 200 pesos para preparatoria y mil 300 pesos adicionales.
La pregunta que ahora hacen los padres es directa: ¿dónde está el dinero y por qué las instalaciones continúan en estas condiciones?
Los inconformes señalaron que año con año los comités de padres de familia reportan obras y reparaciones que supuestamente deben realizarse, sin embargo, las necesidades continúan acumulándose y el deterioro es cada vez más evidente.
Por ello, exigieron transparencia en el manejo de los recursos, así como un informe detallado de los ingresos, gastos, obras realizadas y pendientes de los últimos ciclos escolares.
“No es posible que nuestros hijos tengan que estudiar sentados en el piso mientras cada año se cobran miles de pesos”, reclamaron padres de familia.
Los inconformes demandaron la intervención de las autoridades educativas para revisar las condiciones del plantel y garantizar que las cuotas sean utilizadas realmente para mejorar los espacios donde diariamente estudian miles de jóvenes.
La comunidad escolar exige respuestas y soluciones. Los estudiantes merecen aulas dignas, no goteras, pisos levantados y clases en el suelo.
















