La caravana migrante de centroamericanos que recorre el país con el objetivo de llegar a la frontera con Estados Unidos, pasó este martes por la ciudad de Puebla, donde algunos se detuvieron temporalmente en la espera de recuperar fuerzas.
La noche del lunes pernoctaron en las afueras de la ciudad y este día cruzaron por la Angelópolis, alojándose en centros como el Polideportivo Xonaca y otros en templos católicos. Mientras que un grupo de ellos decidió seguir su trayecto por la Autopista México-Puebla rumbo a la capital del país, otros se desviaron hacia el zócalo.
«Es muy difícil el viaje que hacemos pero es por nuestras familias y se agradece lo que nos dan aquí, algunos mexicanos si son compartidos con nosotros, pero pasamos por muchas complicaciones desde necesitar un baño hasta tener comida o tratar de llegar con nuestra misma ropa y zapatos y todavía nos espera un camino largo».
David Riquelme, indocumentado.
La caravana se conforma principalmente por haitianos pero también la integran salvadoreños, hondureños, guatemaltecos e incluso cubanos, así como ciudadanos de otros países de Centroamérica. Algunos de ellos han enfermado debido a las condiciones precarias en las que han recorrido casi la mitad del país.
Durante su habitual videoconferencia de prensa, el gobernador Miguel Barbosa dijo que el Gobierno del Estado apoyará a los visitantes que están de paso en la ciudad a la espera de que regularicen sus papeles, ya que no pueden hacer otra cosa puesto que ese fenómeno se encuentra a cargo del Instituto Nacional de Migración.
«Nosotros no podemos hacer otra cosa que brindarles ayuda en términos humanitarios. Este es un asunto del que se hace cargo la federación».
Gobernador Miguel Barbosa Huerta.
La llegada de esta caravana ocasionó caos en la autopista Puebla-Orizaba y en la Autopista México=Puebla a lo largo de todo este día.














