
Carlos Gómez / @gomezcarlos79
La mesurada postura del gobernador, Alejandro Armenta, sobre el proyecto inmobiliario y comercial del empresario Carlos Slim, está sustentada en una razón jurídica y no política.
Y es que para intervenir la zona de San Francisco en la ciudad de Puebla para invertir 4 mil millones de pesos se debe tener la autorización del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y la UNESCO, debido a que el Centro de la ciudad de Puebla es Patrimonio Cultural de la Humanidad.
El propio Carlos Slim ya lo había anticipado en la presentación del proyecto en el Palacio Municipal de Puebla, debido a que no fijó una fecha en particular para arrancar las obras del ambicioso proyecto inmobiliario de 700 departamentos y una zona comercial, además de un estacionamiento.
Quienes han querido llevar al terreno político el proyecto, deben recordar que la propia presidenta, Claudia Sheinbaum, indicó que el INAH deberá revisar el proyecto para determinar si es viable o no.
Mientras no se conozca de fondo el proyecto, se evalúe por los especialistas y se autorice por el INAH con la opinión de la UNESCO, todo caerá en el terreno de la especulación política.
Por eso es necesario que el propio Carlos Slim haga público para que los poblanos conozcamos el alcance del mismo y como bien dice el gobernador, Alejandro Armenta, que el INAH dé la última palabra.

















