De acuerdo con el primer reporte de la Fiscalía General del Estado (FGE), las diez personas que fueron ejecutadas en Atlixco eran miembros de una misma familia procedente de Veracruz, que habían llegado a Puebla con el objetivo de vender droga.
El titular de la Fiscalía, Gilberto Higuera Bernal, informó que todas las víctimas tenían un disparo en la frente, es decir, fueron ejecutados con el «tiro de gracia», y confirmó que nueve de ellas murieron en el lugar de los hechos: una vivienda ubicada en la colonia Francisco I Madero del municipio referido.
La décima víctima murió la tarde del pasado 9 de marzo en un nosocomio de la zona, también como resultado de los impactos de arma de fuego que recibió. Gilberto Higuera dijo que en una primera inspección se ha determinado que los occisos fueron privados de la vida con un arma corta, probablemente una pistola calibre .9 mm.
También confirmó que había dos menores de edad entre los ejecutados: se trata de un hombre y una mujer quienes, aunque eran adolescentes, ya se dedicaban a la venta de estupefacientes como parte de las actividades familiares.
















