Puebla, Pue.– El exgobernador de Puebla, Mario Marín Torres, dejó el penal donde permanecía recluido y regresó al régimen de prisión domiciliaria, luego de que un juez le otorgara nuevamente este beneficio como medida cautelar.
Con esta resolución, Marín Torres enfrentará desde su domicilio el proceso penal que se sigue en su contra por el caso de la periodista Lydia Cacho, quien lo señaló por su presunta participación en la tortura cometida tras la publicación del libro Los demonios del Edén, en el que denunció una red de explotación sexual infantil.
La decisión judicial representa un nuevo giro en uno de los casos más emblemáticos de México en materia de libertad de expresión y derechos humanos. Aunque el exmandatario abandona el centro penitenciario, el proceso penal continúa y deberá cumplir con las condiciones impuestas por la autoridad judicial mientras se resuelve su situación jurídica.
Mario Marín fue detenido en 2021 tras permanecer prófugo y desde entonces su situación legal ha estado marcada por diversos recursos promovidos por su defensa para modificar las medidas cautelares.
El regreso del exgobernador a prisión domiciliaria ha generado nuevamente reacciones entre organizaciones defensoras de derechos humanos y de libertad de expresión, que han dado seguimiento al caso durante más de dos décadas y han insistido en que se garantice el acceso a la justicia para la periodista.
La resolución no implica una absolución ni el cierre del proceso judicial, sino un cambio en la medida cautelar, por lo que el exgobernador continuará sujeto al procedimiento mientras las autoridades federales resuelven el caso.















