México lanza un desafío diplomático contra España por la conquista del país norteamericano hace 500 años. El presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador,envió recientemente una carta al Rey de España, Felipe VI, en la que le insta a reconocer los atropellos que las autoridades mexicanas consideran que se cometieron durante la conquista y a pedir disculpas por ellos.
El Gobierno español reaccionó a la divulgación del contenido de la misiva hecha por EL PAÍS y en un comunicado afirmó que “lamenta profundamente” su publicación y que “rechaza con firmeza” el argumento de la misma.
“La llegada, hace quinientos años, de los españoles a las actuales tierras mexicanas no puede juzgarse a la luz de consideraciones contemporáneas”, explicó el Gobierno. “Nuestros pueblos hermanos han sabido siempre leer nuestro pasado compartido sin ira y con una perspectiva constructiva, como pueblos libres con una herencia común y una proyección extraordinaria”.
El Ejecutivo español agregó que “reitera su disposición para trabajar conjuntamente con el Gobierno de México y continuar construyendo el marco apropiado para intensificar las relaciones de amistad y cooperación existentes entre nuestros dos países, que nos permita afrontar con una visión compartida los retos futuros”.
Por su parte, luego de que se revelara que el presidente Andrés Manuel López Obrador envió una carta al Rey de España para exigirle una disculpa para los pueblos originarios de México por la violación de sus derechos humanos en la Conquista, el gobierno español emitió un comunicado.
A través de él rechazó con toda firmeza la carta de AMLO, y señaló que la llamada Conquistafue una llegada del pueblo español que ocurrió hace quinientos años, suceso que no puede juzgarse a la luz de las consideraciones contemporáneas.
“El Gobierno de España lamenta profundamente que se haya hecho pública la carta que el Presidente de los Estados Unidos Mexicanos dirigió a S.M. el Rey el pasado 1 de marzo, cuyo contenido rechazamos con toda firmeza”, se lee.
Lo anterior después de que el propio mandatario mexicano confirmara que sí envió una carta al Rey de España y otra al Papa, para que se haga un relato de agravios y se pida perdón a los pueblos originarios por las violaciones de lo que ahora se conoce como derechos humanos.
“Nuestros pueblos hermanos han sabido leer nuestro pasado compartido sin ira y con una perspectiva constructiva, como pueblos libres con una herencia común y una proyección extraordinaria”, argumentó el Gobierno de España.
Finalmente, el Gobierno de España dijo que existe un enorme caudal de afecto entre ambos pueblos, por lo que reiteró su disposición para trabajar conjuntamente con el Gobierno de México y continuar construyendo el marco apropiado para intensificar las relaciones de amistad.
















