El gobernador Miguel Barbosa cuestionó este martes al alcalde de la capital, Eduardo Rivera, sobre la concesión de los paraderos del transporte público a una empresa particular por un lapso de diez años, a cambio de que ésta erogue un monto de aproximadamente 2.2 millones de pesos.
Durante su videoconferencia matutina, Barbosa le preguntó a Rivera: «¿no quedamos que íbamos a ser diferentes?» en relación con la promesa que hizo éste último durante su campaña del año pasado, en la que se comprometió a gobernar de manera distinta a la que habían hecho sus antecesores panistas.
Para el gobernador poblano, la entrega de una concesión por tanto tiempo a cualquier organización privada no es más que la búsqueda por ejercer el poder político, debido a que la concesión incluye el uso del espacio publicitario de los paraderos, donde se podrá promover desde artículos comerciales hasta la imagen de una figura política, en vísperas de una elección.
Barbosa, quien no olvida lo mucho que padeció durante su primera campaña al gobierno de la entidad, en el año 2018, criticó una vez más y a la distancia lo desigual contienda de entonces, al no poder promover su imagen en las fachadas de los autobuses, cuyas concesiones eran controladas por el Gobierno que entonces estaba en manos del morenovallismo.
El mandatario señaló que al tomar el poder en el gobierno de la entidad se encontró con que las administraciones de Rafael Moreno Valle y Antonio Gali habían entregado concesiones de espacios publicitarios hasta por 20 años, lo cual consideró como una descarada forma de hacerse con el control de la promoción partidaria, lo que evidentemente genera condiciones de inequidad en la contienda.
«Eso es lo que quieren hacer: control político, que no me digan otra cosa. ¿No quedamos que íbamos a ser diferentes?, cuestionó esta mañana el mandatario, en un claro pero respetuoso apercibimiento hacia el edil de Puebla.
Miguel Barbosa recordó que «el primer gobernador panista», es decir Moreno Valle, ejerció un control totalitario sobre la mayoría de los presidentes municipales y sostuvo que él no es así: «yo dejo libremente a los presidentes municipales. Yo no persigo», dijo el mandatario, al recordar la vendetta que el difunto exgobernante emprendió contra quien hoy es alcalde de la capital.













