Guadalupe Crisanto
El gobernador electo de Puebla, Luis Miguel Barbosa Huerta, descartó la posibilidad de que la deuda heredada por la administración que ejerció el exmandatario Rafael Moreno Valle y su esposa, la exgobernadora Martha Erika Alonso Hidalgo, se encuentre en un proceso de renegociación.
Lo anterior una vez que así lo asegurara el diario nacional Milenio, en un texto publicado este martes en el que dice: «Antes de rendir protesta como gobernador de Puebla, Miguel Ángel Barbosa se ha dado a la tarea de reestructurar la deuda que heredó de Rafael Moreno Valle y su esposa, que lo sucedió en el cargo, Martha Érika Alonso».
«En relación al trascendido que hoy se publica en el periódico @Milenio nacional, debo decir que no renegociaré la deuda heredada del gobierno de Rafael Moreno Valle, por el contrario, la investigaré y lo daré a conocer», escribió el mandatario electo.
En dicho diario de información nacional, también se señala que la elaboración de este proyecto estaría encabezada por el ex secretario de Hacienda federal y excandidato priista a la presidencia de México, José Antonio Meade.
A través de su cuenta Twitter, Barbosa Huerta aseguró no tener relación alguna con el exfuncionario en la pasada administración federal, así como José Antonio González Anaya.
«No tengo ninguna relación profesional con José Antonio Meade, ni con José Antonio González Anaya, a quienes respeto«.
De esta manera Barbosa Huerta deja en claro que no negoció la deuda heredada por el gobierno que encabezó el exsenador Moreno Valle y la exgobernadora Martha Erika Alonso, fallecidos en diciembre pasado.















