Al señalar que las determinaciones en torno al estadio de futbol no son estáticas, sino que se pueden ir mejorando, el gobernador de Puebla, Miguel Barbosa Huerta, señaló que su gobierno no permitirá la violencia en el estado con motivo de un partido de futbol.
“Seguirá siendo un tema de permanente mejoramiento; no es un asunto que está resulto y ya (…) Lo que sí es un asunto: no permitiremos la violencia en Puebla con motivo de un juego de futbol o todos los eventos públicos», sostuvo Miguel Barbosa.
Esto luego de que se dieran a conocer medidas como la restricción en la venta de alcohol, el incremento en el número de policías y la revisión en los accesos al Estadio Cuauhtémoc, para evitar situaciones como la que se vivió el pasado 7 de marzo en el Estadio La Corregidora de Querétaro.
















