Miembros del crimen organizado integraron un nuevo grupo denominado “Cártel de Tehuacán”, según confirmó la Procuraduría General de la República (PGR) en su informe de labores correspondiente a 2017.
La presencia de ese grupo criminal se suma a la operación en el estado de células de Los Zetas, del Cártel Jalisco Nueva Generación, así como organizaciones de Michoacán.
De acuerdo con datos de la Fiscalía General del Estado (FGE), esos grupos alcanzaron a policías municipales, como las de las de Texmelucan, Ciudad Serdán, Amozoc y Tehuacán.
El “Cártel de Tehuacán” se dedica a la venta de droga en bares, restaurantes, moteles, escuelas y tiendas de ese municipio.
Según la PGR, el pasado 22 de mayo, un juez adscrito al Centro de Justicia de Puebla, dictó sentencia condenatoria en contra de uno de sus miembros, por delito contra la salud, ya que se comprobó la posesión y venta de cocaína; así como la portación de arma de fuego de uso exclusivo del Ejército. La sentencia fue de 16 años de prisión y siete días de multa.
A finales de agosto pasado, el entonces fiscal del estado Víctor Antonio Carrancá Bourguet confirmó que Puebla forma parte de una ruta que viene desde Guerrero en la que existe actividad del narcotráfico, por la producción de opio y el cultivo de amapola en la entidad vecina.
Esa condición provocó que grupos delictivos de otros estados, uno de ellos una escisión de Los Zetas encabezada por El Bukanas y El Lalo, llegaran al estado y tomaran el control del robo de combustible.
Reconoció que ha habido otros grupos que han querido incursionar en Puebla, procedentes de Michoacán, y hay indicios de la presencia del Cártel Jalisco Nueva Generación, así como organizaciones locales. Este último grupo es controlado en el estado por Antonio Martínez Fuentes, alias El Toñín.
















