Ante la proximidad del cierre de los gobiernos municipales en los 217 territorios del estado, el gobernador Miguel Barbosa hizo un llamado a los ediles salientes para administrar debidamente sus recursos y así evitar el llamado «año de Hidalgo«.
Y es que en la idiosincrasia del mexicano permanece la idea de que el último año de cada gobierno es la oportunidad para que los funcionarios que salen se llevan los recursos públicos y dejan prácticamente desfalcadas a las administraciones que ingresan.
Sin embargo, el mandatario enfatizó que en Puebla eso no será posible, porque habrá equipos de entrega-recepción que se cerciorarán de que los recursos materiales y financieros sean entregados debidamente, además de que existe una gran fiscalización por parte de las autoridades competentes.
«Tengo instruída a gente del Gobierno que va a hacer esfuerzos políticos por sentar al presidente o presidenta que sale o presidente o presidenta que entra para el tema de obra pública, porque con quien se tienen que hacer proyectos son con los que salen, pero quien van a terminarlos son los que entran», aseguró el mandatario.
Miguel Barbosa exhortó a los ayuntamientos salientes a que dejen un fondo económico para que las administraciones que inician en octubre puedan funcionar correctamente el resto del mes.
Barbosa insistió en que con los niveles de fiscalización que existen actualmente «el año de Hidalgo ya no existe», aunque reiteró el exhorto a todos los niveles que conforman los ayuntamientos para que se conduzcan con honradez.
Tonatiuh Muñoz Aguilar.
















