Tonatiuh Muñoz Aguilar
Aunque aclaró que la actividad de las sexoservidoras no es constitutiva de un delito, el gobernador de Puebla, Miguel Barbosa, se pronunció a favor de la regulación de estos grupos por parte de los gobiernos municipales, especialmente en el caso del ayuntamiento de la capital.
Lo anterior luego de que el gobierno que encabeza Eduardo Rivera anunció que iniciará con el reordenamiento de las trabajadoras sexuales, a quienes se pretende confinar en casonas u hoteles como ocurrió en el pasado, luego de que proliferaron en el Centro Histórico, con la anuencia de la administración municipal anterior.
«Cuidado con la regulación«, advirtió Miguel Barbosa, quien reconoció que el tema de la prostitución es delicado, controvertido y debe manejarse con mucha sensibilidad, ya que se puede caer en el riesgo de que al confinarlas, los hoteles y moteles se conviertan en prostíbulos controlados por la mafia.
«Yo diría que las cosas, la vida cotidiana, la realidad en las calles, no debe rebasar límites. Cuando rebasa límites es cuando genera una condición de preocupación y hasta de escándalo. Sí: la administración municipal anterior permitió el aumento de las sexoservidoras en la ciudad y por tanto rebasó el aumento de esa presencia que puede verse sino normal, pero sí con ciertos niveles de no decir nada».
Gobernador Miguel Barbosa
Miguel Barbosa se dijo respetuoso de la autonomía municipal y celebró la regulación propuesta por la comuna angelopolitana, aunque planteó varios cuestionamientos: ¿quién va a definir en qué hoteles y moteles se tiene autorizada la prostitución? y, ¿cómo evitar que tras el sexoservicio, lleguen a dichas casonas otros fenómenos como el acoholismo y la drogadicción?














