Luego del asesinato del comandante municipal de Tulcingo del Valle, será la Policía Estatal y la Guardia Nacional quienes asuman la seguridad del municipio, informó el gobernador Miguel Barbosa Huerta.
En videoconferencia de prensa, el mandatario detalló que Maurilio Herrera Quiroz, quien fungía como jefe de la Policía Municipal, no tenía aprobados los exámenes de control de confianza, pese a lo cual fue afianzado en el cargo que ostentaba.
Barbosa también dio cuenta de que 20 policías municipales renunciaron a su labor, sin especificar los motivos. Adenlantó que pronto habrán avances en la resolución de los hechos.
“El comandante asesinado no tenía aprobados exámenes de control de confianza y a pesar de eso fue designado en el cargo, renunciaron 20 policías, no voy a decir nada, la policía estatal y la Guardia Nacional se van a hacer responsables de la seguridad en ese municipio”.
Barbosa Huerta adelantó que a más tardar el jueves, presentan una reforma para obligar a los alcaldes a no contratar a servidores públicos que no pasen los controles de confianza o que tengan vínculos con la delincuencia.
Por último, solicitó a los presidentes municipales que si tienen conocimiento de que algún servidor público tiene señalamientos en su contra lo retiren de su cargo.















